Cuando ocurre un terremoto grande, la primera pregunta suele ser cuándo llegará la ayuda. Es la pregunta equivocada. La ayuda organizada, la del Estado, casi nunca alcanza a estar en las primeras horas, y no por falta de voluntad: es materialmente imposible. Ni Japón, con todo su desarrollo, llega a todos lados a la vez. Por eso la primera respuesta ante un desastre no es la del Estado. Es la tuya, la de tu familia y la de tus vecinos.
El estándar con el que trabajamos en gestión del riesgo es simple: una familia debe poder sostenerse sola durante 48 a 72 horas. Y esa cifra tiene una razón concreta. Es el tiempo que suele tomar despejar caminos, restablecer comunicaciones y desplegar los primeros equipos hacia las zonas más golpeadas. Quien tiene resuelto ese lapso deja de ser alguien a quien rescatar y pasa a ser parte de la solución.
Qué debe tener un kit de emergencia para 72 horas
Agua, antes que nada, que es lo que más se subestima. Al menos 3 litros por persona al día, para beber e higiene básica. Para tres días, 9 litros por persona. Comida que no necesite refrigeración ni cocción: conservas, frutos secos, barras. Y un abridor manual, porque una lata sin cómo abrirla no alimenta a nadie.
Un botiquín básico y, sobre todo, los medicamentos de uso permanente de quienes viven en la casa, con reserva para varios días. En una emergencia, la farmacia también está cerrada.
Una linterna y una radio a pilas, con pilas de repuesto. La radio importa más de lo que parece: cuando cae la red celular, suele ser el único canal de información oficial que queda. Suma un cargador o batería externa para el teléfono.
Copias de tus documentos en una bolsa sellada, y algo de efectivo en billetes pequeños. Sin luz no funcionan las tarjetas ni los cajeros.
Abrigo e higiene: frazadas, un cambio de ropa, elementos de aseo. Y un silbato, porque gastar la voz pidiendo ayuda bajo escombros es un error que cuesta caro.
El kit tampoco es un objeto que se compra una vez y se olvida en un clóset. Se revisa, se rotan los vencimientos, se le cambian las pilas. Y hay algo que ningún kit resuelve solo: saber qué hacer. El punto de encuentro familiar, cómo cortar el gas, por dónde evacuar. Hay generaciones completas en Chile que no han vivido un terremoto grande y no saben cómo reaccionar, y ese vacío no se llena el día del sismo.
Un desastre no distingue entre quien se preparó y quien no, pero sus consecuencias sí. La diferencia entre una emergencia y una tragedia rara vez está en la magnitud del evento. Está en lo que cada familia hizo, o dejó de hacer, mucho antes de que la tierra se moviera.
Álvaro Hormazábal López es ex Director Nacional de SENAPRED y fundador de Resiliencia Chile, consultora especializada en gestión del riesgo de desastres.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta agua debe tener un kit de emergencia?
Al menos 3 litros por persona al día; para 72 horas, unos 9 litros por persona.
¿Por qué 72 horas?
Es lo que suele tomar despejar caminos, restablecer comunicaciones y llegar con los primeros equipos a las zonas afectadas.
¿Qué es lo más olvidado en un kit de emergencia?
El agua suficiente, los medicamentos de uso permanente y una radio a pilas para recibir información cuando cae la red celular.